Undicesima Compagnia di Pompieri di Santiago - Pompa Italia

Carlo Giaverini Faúndez

giaverini El 7 de Junio de ese fatídico año 1991, nuevamente el dolor y la incredulidad invaden el corazón, y la mente de los voluntarios de la “Pompa Italia”. Carlos Giaverini Faundez, compañero leal, amistoso, siempre dispuesto a servir, sin importar condición ni circunstancia, siempre presente para colaborar en forma espontánea en lo que fuera requerido, concurrió por propia voluntad, como siempre lo hacia en los actos, del servicio, a un ejercicio dispuesto por el Cuerpo de Bomberos de Santiago para el programa de televisión "Sábado Taquilla" de TVN, al interior del Parque O’Higgins, en que participaban la 7ª. Y 11ª. Compañías. El reloj marca las 10:00 am. y el timbre anuncia la partida de nuestra máquina para dirigirse camino al Parque O'Higgins. Carlo, que venía llegando, no alcanza a tripular y decide tomar un taxi para dirigirse al lugar del ejercicio 

La actividad bomberil se desarrollaba con normalidad, pero de pronto un percance suspende su prosecucuion al trabarse el ascensor de la escala mecánica de la 7ª Cia. Carlo Giaverini, como siempre, concurrió a ayudar a solucionar el problema. El ascensor que se encontraba a una altura de aproximadamente cuatro metros, con dos voluntarios en su interior, se destrabo repentinamente cayendo pesada y violentamente sobre Giaverini, causándole lesiones de tal gravedad cayendo mortalmente herido, mientras llega la ambulancia, se le practica respiración artificial, arrebatándose momentaneamente de la muerte.  A las 11:30 hrs es ingresado al Instituto de Neurocirugia; todo lo que era paz y quietud ha sido quebrantado por este cruel accidente; la familia Oncina y todo el Cuerpo de Bomberos de Santiago se opone con entereza, temor y mucha esperanza a esta nueva y desigual batalla en la cual se enfrentaban la ciencia y la muerte. Pasan las horas, y las heridas mortales son irrecuperables, a las 16:50 hrs. ya todo era todo inútil, el dolor, la desesperación nuevamente se han perpetuado en nuestra Compañía, la que esta vez ve desaparecer a un bombero de excepción. Carlo Giaverini, un voluntario de 59 años de edad, y que pocos días antes, el 3 de Junio había recibido su Premio de Constancia por 5 años de servicios en la Compañía, caía victima de su voluntad de servir, constituyéndose en el tercer mártir de la Pompa Italia y el 40º en la lista de Honor del Cuerpo de Bomberos de Santiago.

Pero el trágico destino agregaría una nota adicional al fallecimiento de Carlo Giaverini, puesto que tanto el hijo de este, como el padre de Claudio Cattoni, eran también, bomberos de la Undécima, lo que llevo al Director de la Compañía de aquella época, Adolfo Croxatto Ornano, al momento de despedir los restos mortales, de Carlo Giaverini Faúndez, a decir emocionado:

“Consternada, sin poder comprender tanta fatalidad, la Undécima Compañía de Bomberos de Santiago “Pompa Italia”, llega a despedir los restos mortales de uno de los suyos, Carlo Giaverini Faundez, Mártir de la Institución. En poco mas de cinco meses, la Undécima ha visto inmolarse a dos dilectos voluntarios; la comunidad italiana a dos de los suyos, que llevan su sangre y, además, a un padre perder a su hijo y a un hijo perder a su padre”.

Como escribiría el voluntario y ex capitán José Oneto Escudero así es el bombero; fanático de sus ideales, les consagra incluso la vida. Amado por los más, incomprendido por algunos, guarda como un prvilegio el sacerdocio del debe, apóstol que, como los otros, necesita, para ejercerlo el estímulo de su vocación. Mitad hombre de trabajo, militar; como ciudadano de la vieja Roma, que aunque vitiera de civil la túnica pretexta o la purpurada toga senatorial, era un soldado pronto a dejar el martillo o el foro para combatir en la legión; así el bombero, cualquira sea la actividad con que se gane su vida, distribuye su misión permanente en esta doble calidad que lo transforma en un instante, reemplazando sus instrumentos de trabajo por armas de combate, siempre atento al llamado a que ha ofrecido la tranquilidad de su vida.